martes, 11 de octubre de 2011

LA VID


TRATAMIENTO DE LA VID

La vid (Vitis spp.) es una planta de la familia de las vitáceas, con tronco retorcido, llamado cepa, vástagos nudosos y flexibles, llamados sarmientos, hojas alternas, pecioladas, grandes y partidas en cinco lóbulos puntiagudos, llamadas pámpanos, flores verdosas en racimos, y cuyo fruto es la uva. Originaria de Asia, se cultiva en todas las regiones templadas. Al conjunto de vides cultivadas en un campo se le denomina viña o viñedo.
La vid produce las uvas, fruto con el jugo del cual se produce el vino. Por el contrario las vides salvajes o silvestres, no cultivadas, poseen unas hojas más ásperas, y las uvas son pequeñas y de sabor agrio.
El cultivo de la vid para la producción del vino es una de las actividades más antiguas de la civilización, probablemente contemporánea al comienzo de ésta. Existe evidencia que los primeros cultivadores de viñas y productores de vino, se encontraban en la región de Egipto y Asia Menor, durante el neolítico. Al mismo tiempo que los primeros asentamientos humanos permanentes empezaron a dominar el arte del cultivo y la cría de ganado, así como el de la producción de cerámica.

Plantación

Las vides se plantaron tradicionalmente usando árboles como tutor. En el Imperio Asirio (s. VII A.C.), las vides aparecen representadas creciendo alrededor de árboles que se asemejan a pinos. La primera evidencia documental del maridaje de olmos y vides la encontramos en la Grecia Clásica, donde se menciona un vino llamada Pteleaikós oinos que hace referencia a la región dónde se producía, Ptelea (Olmo). Durante la época Romana el cultivo de las vides maridadas a los olmos adquiere mayor importancia, como se refleja en los tratados de agricultura. La práctica fue tan común que aparece de moda recurrente como tópico en la literatura. En el siglo I A.C., cuando aparece la máxima latina Pirum, non ulmum accedas, si cupias pira (Al peral acude, no al olmo, si quieres peras) de donde procedería la expresión Pedirle peras al olmo, dado que la fruta que se asociaba a este árbol no era la pera sino la uva. Los textos clásicos son copiados durante la Edad Media, y sólo los agrónomos árabes de la península Ibérica proporcionan nuevas evidencias de la relación entre vides y olmos ya en el siglo XII. Cuatro siglos después la utilización de olmos como tutores de las vides era rara en España, pero el maridaje de las vides con árboles, aunque no olmos, duró en el Sur de España o en los alrededores de Barcelona hasta el siglo XIX. Sin embargo en Italia olmos y vides se plantaban juntos incluso en el siglo XX, antes de que la grafiosis comenzara a malar las plantaciones de árboles y los agricultores se vieran obligados a sustituirlos por postes.
Antiguamente los viñedos se plantaban en los peores terrenos y esparcidos por estos sin ningún tipo de orden, aprovechándose muy bien el espacio con más de 4.000 cepas por hectárea. Tenían el inconveniente de requerir mucha mano de obra para realizar los cuidados y recogida de la uva, por lo que en las nuevas plantaciones se empezaron a alinear las cepas, dejando mayor espacio entre ellas, con el objetivo de poder usar animales para realizar algunas labores. Con la llegada de la maquinaria agrícola los pasillos entre las diferentes hileras tuvo que empezar a ser mayor, reduciendo el número de plantas, pero ganando en comodidad. Los sistemas de emparrado hacen más regular la maduración y permiten incluso mecanizar la vendimia.
 Sistemas de poda

Para los parrales, en la poda de plantación se corta el barbado a dos yemas fértiles. En la poda de formación se procede como sigue: en el primer verano, se elige el brote más vigoroso y se lo amarra a medida que crece a la traba, y se despuntan los restantes brotes como as. Al primer invierno, se rebaja el sarmiento a la altura del alambre si su crecimiento ha sido vigoroso, eliminando sus feminelas y los restantes sarmientos del tronco. También se desyema el sarmiento 3 a 4 dm por debajo del alambre, dejando seguidamente 3 o 4 yemas hacia abajo y eliminando las restantes hasta la base.
Si en este invierno el sarmiento no alcanza el alambre, se lo rebaja hasta donde su sección sea de 8 mm, dejándole 3 yemas en su extremo superior y eliminando las restantes. Al segundo verano, se seleccionan los dos brotes opuestos mejor ubicados dejándolos crecer libremente y despuntando los restantes sobre el nudo siguiente al último racimo si lo hubiere a fin de retardar su crecimiento.
Posteriormente, al segundo invierno, se rebaja a la altura del alambre los dos sarmientos mejor ubicados y más vigorosos, dejándole 3 a 4 yemas en su base y desyemando el resto. A estos se los ata al alambre y se elimina la vegetación restante. Estos sarmientos constituyen los dos brazos primarios de la planta. En la tercera poda de invierno se eligen en cada brazo los dos sarmientos mejores por vigor y posición y luego se repiten todas las operaciones del invierno anterior. Se obtienen así los cuatro brazos necesarios para el sistema. En la cuarta poda de invierno, se seleccionan en cada brazo los dos sarmientos más basales y mejores para cargador (el superior) y para pitón (el inferior), Se ata el cargador a su correspondiente alambre maestro en forma [arqueada.
En general se puede decir que existen tres tipos de poda de fructificación: poda corta (todo a pitón), poda mixta (pitón y cargador), poda larga (arqueado). En este caso se elimina en cada brazo el cargador del año anterior. De los dos sarmientos originados en cada pitón, el superior se deja como cargador y se lo ata arqueado al alambre maestro y el inferior se rebaja a nuevo pitón - es decir es una poda mixta.
Para las contraespalderas existen muchos sistemas de poda, pero el más común es el de bordeles. En su óptimo crecimiento, los dos sarmientos superiores convenientemente rebajados se los deja como cargadores y se los ata arqueados al primer alambre, el o los inferiores los podamos a pitón (2 cargadores-2 pitones). Cuando la vid está en su crecimiento mediano, se dejan dos cargadores de los sarmientos más vigorosos y mejor ubicados con 4 o 5 yemas en sus bases y se desyeman los restantes, atando los cargadores al primer alambre. En su fase de pobre crecimiento, se opta por un cargador y un pitón, o bien 2 pitones. Formada la planta con 2 cargadores y 2 pitones, se procede a la poda de fructificación. En ella, se eliminan los cargadores del año anterior y dejamos como cargadores nuevos al sarmiento superior de cada pitón y como pitón nuevo al sarmiento basal del pitón anterior.


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