jueves, 26 de enero de 2012

CAMINANDO A SANTIAGO DE COMPOSTELA

Siempre he querido hacer el Camino de Santiago, pero fue hace cuatro años cuando me lancé a ello. Desde entonces, todos los años recorro un tramo o dos; no importa la distancia.
La verdad es que la experiencia vale la pena; siempre había oído decir que "el Camino engancha" y, en mi caso es verdad:

  • Por la cantidad de gente que conoces de todos los lugares y lenguas (cuando estuve en León, en su albergue nos juntamos noventa y seis personas de veinticuatro países distintos), lo que no supone ningún problema para comunicarse y hacer amigos.
  • También por los paisajes y monumentos que hay a lo largo de todo el camino.
Hoy, como muestra, quiero aportar un resumen breve de mi marcha en abril de dos mil diez. La música es un fragmento de Una noche de verano en Madrid, de Mikhail Glinka.




TURISMO RURAL